lunes, 20 de septiembre de 2021

La luz, estúpido

 


En la campaña de Clinton contra Bush padre surgió una frase faltona que se ha convertido en aforismo, “la economía, estúpido”. Tiene muchas aplicaciones. Tanto temer al petróleo, su carencia, carestía o las reyertas geoestratégicas y, cuando todos estábamos convencidos de que hasta los coches debían enchufarse, resulta que era la electricidad. Estúpidos.

Pero la electricidad se obtiene de varias formas, también con gas y, como está caro, se desaguan embalses, lo que pone por fin de acuerdo a lugareños, agricultores y ecologistas. Las eléctricas provocan unanimidades, aunque sea a base de insultar. De esa manera facturan al mismo precio fuentes de energía que siguen baratas, la hidroeléctrica o la nuclear por ejemplo. Un chollazo. Estampitas a precio de boletos premiados. Luego contratan a alguien que haga anuncios con praderas verdes y musiquita relajante, muy bucólicos. Y estúpidos.

La oposición grita al gobierno que haga algo y, cuando lo hace, le grita por hacerlo: enronquecedora tarea. Confiscatorio, dice el PP; malo maligno, asegura el partido de los argumentos elaborados, según se sale a la derecha. ¿Qué propondrían ellos que no lo dicen? ¿Restringir el mercado? ¿Poner trabas a la santísima libre competencia? Porque competición no consta. ¿Recuerdan lo que significa la palabra Endesa? En su día nos vendieron que la competencia de las distintas empresas beneficiaría al consumidor, pero siempre que nos lo dicen no falla: sucede lo contrario. Es el mercado, estúpidos, se oye. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/la-luz-estupido

  (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 19/09/2021)

 

domingo, 12 de septiembre de 2021

De alma presente

 


Organizada por Acción Cultural Española y con auspicio de la Junta, recala hasta el 7 de noviembre en el Museo de León la exposición del fotógrafo José Manuel Navia abrigada por un verso de Leopardi, Alma tierra

Como todo fotógrafo que se precie, Navia es retratista. En sus imágenes siempre vemos una figura, un semblante, aunque las más de las veces se ausente. Objetos deslustrados por el uso, con algo de un bodegonismo español del desaliento; rincones que preservan gestos de gentes desaparecidas, paisajes labrados antaño, casas deshabitadas, fuego que apenas calienta… Todas las imágenes envuelven una humanidad en retirada, fantasmal, casi extinta. Navia da cuenta de un pretérito indefinido a punto de convertirse en perfecto pasado, a punto de ser arqueología. Arqueología de una tierra desvanecida, los fogonazos de cuya alma rebusca el fotógrafo entre gentes numantinas, robinsonianas. Muchas producen una melancolía distante que ya nos podemos permitir o una nostalgia que hunde raíces en todas nuestras familias. Quizás por ello abandonan a veces los museos etnográficos y empiezan a recalar en los arqueológicos. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/de-alma-presente

  (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 12/09/2021)

lunes, 6 de septiembre de 2021

Agostamiento

 


Llevo semanas de veraneo en el pueblo pero por primera vez paso por la plaza del caño, tan próxima, y allí está, una esquela, pegada al tablón de anuncios: Beatriz. Al día siguiente es el funeral…

Aprieta el sol de mediodía y algunos nos refugiamos en la sombra mezquina de árboles aún jóvenes mientras otros entran en la iglesia que se abarrota enseguida, de tan pequeña. Los de fuera charlamos en corrillos: era longeva, no sufrió, lo firmaríamos, todo hecho, ley de vida, el pasado abril le tocó a Etelvina… se invocan los tópicos como un exorcismo y después se pasa al recuento de enfermedades propias y ajenas, cerciorándonos de que aún afrontamos la maldición. Sale el cortejo y caminamos al cementerio, a pocos metros, con la cabeza gacha y el ánimo de circunstancias. En el pequeño cercado, los murmullos y el comedimiento concilian mal con el trajín albañil de los operarios de la funeraria. En todo entierro hay quien arroja el puñado de tierra y quien ha de aferrar una pala. Al final, algunos se acercan al viudo (viudo, suena extraño…) que de tan afligido no parece reconocer a nadie. Como si hubiera descubierto de pronto que ha comenzado a morirse también él. Los recuerdos sepultan el regreso a casa. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/agostamiento

  (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 05/09/2021)