lunes, 17 de octubre de 2022

Irreparabile tempus

 


Hace unos años, durante una clase que compartí con adolescentes y jóvenes, se planteó escoger la época preferida de cada cual. Para mi sorpresa, ganaron los años ochenta del pasado siglo. Y ni siquiera cabía justificarlo con el argumento de que todos preferimos épocas en las que nos encarnamos en personajes privilegiados: ¡les daba igual! Me dieron ganas de decirles que los viví y no habían sido el nirvana molón que suponían, pero me mordí la lengua; tampoco hay que dárselas de veterano si se puede evitar.

El tiempo se apretuja tanto y los revivalismos están tan a mano de la industria de la moda que a veces uno tiene la impresión de haberse convertido en afónico testigo de épocas antediluvianas. Una reliquia a la que no se le permite chafar la repulida imagen de un pasado prêt-à-porter; el  eslabón perdido de cualesquiera años ochenta, de acontecimientos que ahora parecen imposibles, o peor aún, inverosímiles y fantasiosos. ¿Cómo creer que sucedió aquello tal y como se recuerda? Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/irreparabile-tempus

 (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 16/10/2022)

 

martes, 11 de octubre de 2022

La humanidad del patrimonio

 


Empezó siendo una idea de esas que triunfan enseguida: un patrimonio cultural aún más importante que el más importante. Ese tipo de cosas siempre gusta: las maravillas del mundo antiguo, las mejores playas, futbolistas o embutidos: nos encantan las listas, los resúmenes y los escalafones. Le pusieron un nombre acorde aunque un tanto absurdo: patrimonio mundial o de la humanidad, como si los demás no fueran de este mundo o de esta humanidad. Se trataba entonces de proteger más aún, ser hiperprotectores, ejercer una la vigilancia extrema hacia aquello que, según ciertos expertos y el aval de la UNESCO, era la máxima expresión de lo que el ser humano había hecho o debía conservar, la excelsitud. Ya saben, de la mezquita de Córdoba a la gran barrera coralina pasando por Rapa Nui o la obra de Le Corbusier; la lista ya supera los 1100. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/la-humanidad-del-patrimonio

 (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 09/10/2022)

miércoles, 5 de octubre de 2022

El agujero

 


Ojea u hojea uno los papeles, que diría un invitado de Ful, y se encuentra desnortado y escarnecido de insana amenidad. Repaso.

En lo local, la Unión del Pueblo Leonés reclama que se respete el nombre oficial de un lugar de la ciudad: la “explanada de la Junta”, afirman, se llama oficialmente “Explanada de los pendones leoneses”. Pero lo recuerdan en el momento más inoportuno porque se incomodan a propósito de la instalación allí de un espectáculo de variedades cabareteras (sic) que anuncia su emplazamiento con denominación tan equivocada como popular. Los chistecillos salen solos con el nombre oficial, no hace falta escribirlos. Si además se tiene en cuenta que el evento se denomina “The hole”, el agujero, y está tapando el edificio de la Junta, el mundo se torna más lógico y revelador. Todo cuadra. Canalleo, risas y algo de picante, dice la publicidad, qué más puede pedirse, señores de la UPL, para definir al Leviatán autonómico. Llámenla explanada del agujero, que tanto monta. El agujero negro. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/el-agujero-4

 (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 02/10/2022)