domingo, 16 de junio de 2024

Martínez el Facha

 


¿A quién no le gustaría ser un protagonista de la serie Friends? Son simpáticos, guapos, neoyorquinos y siempre encuentran libre el único sofá de la cafetería. O de Big Bang Theory, frikis que ligan. Gratifican mucho las series. Nos hacen partícipes en entregas de vidas y entornos que querríamos nuestros y nos dejamos convencer por el lustre de su puesta en escena y caracteres. El embeleso es mayor cuanta más verosimilitud aparentan, cuanto más se apartan de la realidad sin abandonarla del todo. Un publicista apuesto a lo Mad Men o un delincuente melancólico a lo Peaky Blinder nos parecen irresistibles.

Luego apagas la tele, abres el periódico o las redes y te topas con Martínez el Facha. Historieta firmada por Kim y publicada por “El Jueves”, “Martínez el Facha” está protagonizada por un grupo de personajes que hoy llamaríamos ultraderechistas. Divertía porque se surtía de andanzas basadas en un tipo de gente en retirada, franquistas vetustos y fuera de lugar sin pudor en alardear de ello. Era como cachondearse de los romanos de Astérix. Poco podía sospecharse que se trataba de una serie de ciencia ficción, un cómic sobre el futuro. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/martinez-facha_158325_102.html?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAAR2GXpADeRNrR_gPLJnO23W6772JVQXmbjm0j_TSLt_dLVzQP1gWufTlzQs_aem_ZmFrZWR1bW15MTZieXRlcw 

(Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 16/06/24)

domingo, 9 de junio de 2024

Espíritu europeo

 


Vive Europa, en buena medida, de las rentas. De las rentas de la historia y sus sucedáneos y de esos despojos monumentales e incorpóreos que tantos ingresos generan cuando gentes de todo el mundo ansían por participar de su supuesta y renombrada aura. Vivimos del recuerdo, un recuerdo manipulado y envasado al vacío sin aparente fecha de caducidad, producto que en lugar de exportarse importa consumidores, en una invasión esta sí codiciadísima que, sin embargo, empieza a no ser tan deseada y a despertar una hostilidad con razones de peso. En su lucrativa factoría de ficciones Europa produce además efemérides, aniversarios, lustrosos lustros, hálitos históricos de una historia que, en ocasiones, es pura y arqueológica halitosis.

Se nos vienen encima unas nuevas elecciones europeas, quizás las menos valoradas de las votaciones, cuando, por la magia de los números y la proliferación de conmemoraciones, este año apiña tres centenarios de tres puntales del espíritu europeo, quizás pilares en que se sustenta. Se conmemoran trescientos años del nacimiento de Kant, doscientos de la muerte de Byron y cien de la de Kafka. De la ilusión y el culmen de un pensamiento occidental unificado y coherente a su desmayo romántico y la caída en la paradoja y alienación del ser humano actual. Un recorrido apasionante, una lección sin aprender. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/espiritu-europeo_157940_102.html?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAAR18-17_GwDjzke7XEpjJmWYALD1jzgsRJooU2liv3OUtkArBM2bPcNTqgA_aem_AVrXgZPYaPyNOcXx1WbqTEdnpVS3wRWMCik70rH54A_e8OpXwQ-NGjD7CXGSnXggnv6BgM3dYuE0ixMd_SrbnKXh

  (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 09/06/24)

domingo, 2 de junio de 2024

Milei, De Quincey y la libertad

 


Don Javier Gerardo Milei, presidente de la república Argentina, utiliza a menudo como cierre de sus arengas una expresión que también escribe en las redes sociales: “Libertad carajo”. Lo escribe así, sin signos ni coma intermedia que indiquen el carácter exclamativo e interjectivo de la expresión. Se podría colegir, porque lo escribe en mayúsculas y esa es la literalidad, que se tratara de una tal Libertad Carajo, una señora llamada (o apodada) así, o, en otro caso, una libertad adjetivada insólitamente como carajo, una libertad carajuda. Puesto que el diccionario de la Academia, soslayando la acepción marina y disciplinaria (canastilla en lo alto del palo mayor donde se subía castigado), define la voz carajo como sinónimo del “miembro viril”, quizás el mandatario suramericano insta a la liberación del suyo o a una más colectiva, especie de exhibicionismo machote muy coherente con sus maneras e ideología. Salvo con la motosierra, cuya imagen se aviene mal con la del carajo afuera.

Ofrece también la RAE otras opciones y acepciones. La siguiente cuadra: carajo expresa rechazo de algo o alguien. No hay necesidad de aclaraciones. Despreciable, enfadoso o molesto son otras alternativas que se avienen también a su idea de libertad. Finalmente, y por resumir, carajo es forma de decir que algo no vale nada, que “no vale un carajo”, según los doctos lingüistas. Esta sería la más ajustada teniendo en cuenta lo que importa al inquilino de la Rosada la libertad de los demás, siendo como es un liberal de cuenta corriente, esto es, de los que miden la dosis de libertad de cada ciudadano en función de sus números (negros) en el banco. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/milei-quincey-libertad_157577_102.html?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAAR34sREfJe9grotTPYwt_0U4uboWCL5b-YWb2r6eT0HjMV9dbrvQiP4v3gY_aem_AeAHgnLRExGm952f-qv-By-13WmosuBocrOUk3QN9kiTFjKUWpc6g01wVl9xfpVLEQ6avILHJchhQTTI6UU9-On8

 (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 02/06/24)