jueves, 2 de julio de 2026

Personajes de nuestra histeria, 1: Urraca

 


Soportada la primera -¿primera?- ola de calor estival, con récords por doquier que asustarían al más insensato, pero no desalientan a los negacionistas que nos gobiernan y gobernarán aún más si no sucede un milagro, podemos dar por empezado el verano. Y, con él, por supuesto, las series veraniegas. Y, con ellas, por descontado, la chufla y el folclore. Hala.

Este año se dedica este folletín a los personajes de nuestra histeria. Que no historia, que también según casos, pero no se los convoca aquí por eso, sino por lo primero, porque hemos convertido ciertos nombrados nombres en ataques de neurosis colectiva a base de inflarlos y manosearlos. Enseguida quien leyere sabrá a qué me refiero, no alterarse.

Primera en desfilar por este paseo de la fama esporádica será -cómo no- la reina Urraca. Recién quemada en la hoguera sanjuanista, cual objeto deslucido y vetusto destinado a consumirse por exceso de aprovechamiento, la reina Urraca ha de seguir dando guerra seis meses más para después, como tantos, ser amontonada en astillero de herrumbrosas lanzas. La profética y lenitiva hoguera se ha adelantado porque vivimos tiempos de mucha presión por la novedad.

Urraca era mujer. Esa fue su principal aportación al siempre caprichoso ámbito de las efemérides y su principal vocación de futuro. No es poca cosa; personajes hay con menor legado y ahí siguen, dando la turra. Esa peculiaridad tan poco peculiar caracteriza un momento y entorno no solo muy machista sino directamente segregacionista que tenía a la mitad de la población por seres inferiores (sin alma, se llegó a discutir), tesis aún defendida por instituciones de corte medieval como la iglesia católica, cofradías, etc. Las tradiciones son las tradiciones. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/personajes-nuestra-histeria_198957_102.html

      (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  28/06/26)  

Es solo fútbol

 


Uno de los contendientes dispone de gran ventaja. Según los comentaristas, sus armas sobre el terreno y su superioridad técnica han de proporcionarle una rápida y clara victoria. De hecho, ha ganado más que nadie, logrado triunfos de gran prestigio y autoridad y sus ganancias multiplican las de su rival, que apenas cuenta en ningún pronóstico entre una multitud de competidores. El enfrentamiento parece decidido de antemano. El primero no solo destaca y es superior en todas las líneas, es, además, favorito no solo para este, sino para futuros duelos. Su contrincante apenas ha disputado y ganado algo notable, es, casi, su primera vez, bisoño, de una categoría inferior, mero protagonista de pugnas locales, remachan los comentaristas afinando sus pronósticos. Y sin embargo… Empieza el encuentro y el conjunto inferior se encierra en su terreno y, sin salir de él, bloquea las áreas que domina, juega sus modestas cartas con habilidad, sitúa frente al grande su empeño por mantenerse en pie, a veces se permite resueltos contraataques, modestos pero alarmantes. Mientras tanto, el peaje de defenderse deriva en cierta inanidad y evidente desesperación del grande; el favorito da vueltas, tuya mía tuya mía, no encuentra por dónde acceder, no progresa, no resuelve. El público se cansa, algunos llegan a irritarse, el encuentro se prolonga sin salida aparente, sin que se perciba el final satisfactorio que tanto se había pronosticado y anunciado. Muchos empiezan a rumiar que la contienda no merece la pena, que las tablas son un mal menor, y muchos otros rememoran anteriores fiascos de cuando también eran favoritos y salió mal, muy mal. Los comentaristas aparcan su optimismo y dan un giro drástico a sus perspectivas. La disputa acaba en empate. “Para este viaje…” comentan algunos. La decepción es notoria, aunque las declaraciones inmediatas intenten minimizarla, como es norma. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/es-solo-futbol_198555_102.html

      (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  21/06/26)