domingo, 1 de febrero de 2026

Casilla 58

 


En el Juego de la Oca si uno cae en la casilla de la calavera – o “casilla de la muerte”- se debe comenzar de nuevo la partida. Algo así está ocurriendo. Hemos vuelto a muchas casillas de salida o, quizás, hemos vuelto a un gran inicio general después de caer en la casilla ultra -o “casilla Trump”-. Ese retroceso se aprecia en particular en aquello de lo que hablamos y de lo que deberíamos estar hablando.

Hace tres o cuatro tiradas de dado estábamos debatiendo sobre las medidas más eficaces a corto y largo plazo para detener o aliviar un cambio climático que los científicos dan por seguro desde hace décadas y la población mundial, aparte de sufrir, conocía como verdad irrefutable. Hemos vuelto ahora a la casilla de discutir con cenutrios si existe o no el principal dilema de la humanidad.

Hace un par de tiradas teníamos claro que la migración era un problema originado en las condiciones de vida de los países de origen que impulsaban a muchas personas a buscar algo mejor. Y que debía tratarse a esos congéneres con los derechos que les asisten. Ahora estamos en si son personas de segunda y cabe encerrarlos y echarlos sin respeto, piedad o justicia.

Hace un par de movimientos, el asesinato en masa de civiles desarmados era condenado por todos, viniera de donde viniera, como la invasión o la violencia en general. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/casilla-58_190365_102.html?fbclid=IwY2xjawPtLLRleHRuA2FlbQIxMABicmlkETA2d3hvZnlTSEp1QTFIN0s5c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHqw2Tsrd6a9QMC3acdq65Vn5JG3zsKRLqrhLhZ89D5PKKYrwpojU20XdVyMJ_aem_oA_L-5gH4Lh2-vt9UJB2BQ

                     (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  01/02/26)

domingo, 25 de enero de 2026

Noticiero

 


León, la ciudad del mundo con más leoneses.

El récord mundial de pronunciar más veces la palabra león ha sido finalmente para León. En duro enfrentamiento con el Serengueti, Tanzania, nuestra ciudad ha logrado este galardón que la sitúa a la cabeza de la leonesidad universal y pluscuamperfecta.

Un pueblo leonés de La Cabrera vota salirse de la Comunidad Autónoma e ingresar en Baleares, concretamente en Dalt Vila, Ibiza.

El ayuntamiento de Villamanín (León, claro) prohíbe los juegos de azar en todo el municipio, incluidos el parchís y la rayuela. Los aluches están en estudio.

Esta Semana Santa contará por primera vez con una procesión de torneros fresadores. Vestirán túnica y mandil azul-mahón-currante y portarán brocas, fresas, buriles y cuchillas, signo de su pasión trabajadora. La banda “Motor pasado de revoluciones” acompañará su solemne paso.

Los comerciantes se quejan de escasa afluencia en las rebajas. Los hosteleros también se quejan. De algo. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/noticiero_189956_102.html?fbclid=IwY2xjawPj9E1leHRuA2FlbQIxMABicmlkETBmc0VjbXNpNWtRR2NqNUp0c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHg3BUk58bYUwqKYOWBuV6vk2-b-X24d0Mxi2KTcNiYY-P-xUs1fLIqoE73bl_aem_fR6jbKF1npbn77FVFfzB0A

                    (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  25/01/26)

domingo, 18 de enero de 2026

Reino de Rotonda

 


Después de Francia, la inventora, y Reino Unido, donde se usan al revés, el nuestro es el país con más rotondas en términos absolutos y per cápita. Aunque lo de cápita depende, pues hay que dividir entre quienes son más listos que los demás y usan el carril interior como les da la gana y los que usan el exterior para tener razón y ser más listos que los demás. Pero las rotondas son, sobre todo, omphalos, esfínter y vórtice de significados. Sin exagerar.

Preocupa lo que se pone en ellas más que lo que pasa por ellas, y en León sublimamos la costumbre de dotarlas con lo mejor de nosotros. Pinilla, barrio dedicado aún a la distinguida memoria de un “camisa vieja” falangista cuyo nombre resiste al cumplimiento de la ley, quizás por haber participado en la fundación de Alianza Popular, asiste al derribo de una fuente de glorieta (por oscuras razones aquí no se dice rotonda) para instalar otro bibelot en el mismo y redondo sitio. Son tiempos en que la ética importa menos que la estética. Colaboracionistas de la dictadura aparte, el denominado a la sazón “mamotreto” o “armatoste” consistía en una serie de plataformas de hormigón afectas a academicismos remolones de la Bauhaus. Nada peor que la mayoría de las edificaciones que rodean el casco viejo o lo invaden y se siguen construyendo con afán. Costó unos 220 mil euritos hace veinte años y su derribo ha costado otro pico (93 mil), a sumar a la figurita (48 mil). Módicos precios. No será otro leoncito, sino árboles en acero corten, que los de madera dan alergia (municipal). Consumo de luz y molestias justifican el caso, algo que también evitaría cerrar un grifo y un interruptor. Respecto a fealdad, sobran candidatas (p.e. la “de Morano”). Prosigue esta afición con otros 400 mil dedicados a seis plazoletas más con sus correspondientes enseres escultóricos. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/reino-rotonda_189532_102.html?fbclid=IwY2xjawPauEtleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBwTjhEM3lib09VaThKVWhXc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHsVPRujDoVRAJ2IsdPaH-Nm390gWMjwYQHAE-aQp6z-Yy_Zit7bnixi8J9yz_aem_FncqrOsxLjzNlsKtlM6eFg

                   (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  18/01/26)