Con el mismo recato de siempre, asistimos estos días a las
últimas audiciones y recitales del conservatorio profesional de música en el
auditorio Ángel Barja, en el edificio de la calle de santa Nonia. Serán las
últimas si finalmente se cumplen los plazos, pues cabe recordar que, hace unos cinco
años, una consejera del ramo anunciaba en plena campaña electoral la segura
apertura del nuevo conservatorio el siguiente mes de septiembre. Ahora parece la
buena, porque el hosco féretro negro que se levanta en un barrio periférico de
la ciudad presagia un traslado inminente de las enseñanzas musicales. Alguien
pensaría al verlo que se trata de una alegoría arquitectónica en un país donde
la música ha ocupado ínfimo espacio en la educación y la destierra a un cubo
oscuro, sin ventanas.
Durante décadas el conservatorio leonés ha ocupado un
edificio algo vetusto y destartalado al que en los últimos años se negaban
arreglos y renovaciones con la excusa de un prolongado carácter transitorio. Declaran
que el edificio es de la Diputación provincial y corresponde a la Junta proporcionar
el inmueble pues tales enseñanzas le competen. Pero no. El edificio, ambos
edificios (el viejo y el nuevo) no son de la Junta ni de la Diputación, sino
nuestros, de los ciudadanos, que encargamos a esas administraciones que
administren, que hagan el mejor uso posible de ellos, que nos sirvan a todos.
Por ese motivo no se entiende la necesidad de levantar tan luctuoso y, según
manifiestan sus futuros usuarios, insuficiente construcción cuando se contaba
con una que hubiera servido y lo hacía. Un edificio, este de Santa Nonia, dotado
además con un excelente auditorio del que se desconocen usos futuros y que, por
muchos y buenos conciertos que programe, no llegará a ser el lugar acogedor donde
los alumnos leoneses han echado sus dientes musicales durante los años que
permanecen en el conservatorio. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/auditorio_197261_102.html?fbclid=IwY2xjawSKC_NleHRuA2FlbQIxMABicmlkETA4WnJ1ZmR4Y0JXbjBYNmx4c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHgLmNCNAXDThI9HOwGpEqNioZiU3R-jhQaXmpgQVJkVtidXj2S3bTiZdE_l8_aem_fERFXUWSXD-HPHrNCuO0Ug
(Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 31/05/26)



