lunes, 13 de julio de 2026

Personajes de nuestra histeria, 3: Mr. Peinado

 


Mr. Peinado cuenta con formidables poderes. Poderes judiciales, poderes de la Liga de la justicia. Cuenta, incluso, con nombre de superhéroe inverso: recordemos que Supermán iba bien peinado solo cuando era Clark Kent. En uno de esos multiversos que ahora tanto abundan y nadie ha visto, Mr. Peinado actúa a este lado de la ley, justiciero con auto (o autos) dispuesto a combatir el mal desde su toga-cueva, guarnecida de escritos y alegaciones.

Algunas de sus hazañas son tan nombradas como lo serían de haber salvado la Tierra en un universo en que la Tierra necesite ser salvada. ¿Acaso no fue él quien logró irrumpir en la maléfica mansión del siniestro Presidente S. para preguntarle, sí, ante el pasmo de propios y ajenos, si conocía a Begoña y acaso, por una casualidad astral, era su esposa? ¿Acaso alguien se hubiera atrevido a tamaño escarnecimiento y desafío a las fuerzas del mal? ¿No fue su intrepidez la que demandó, en el interior de esa misma morada temible, la instalación de una tarima -¡una tarima!- para afrontar y enfrentar desde la elevación de su supremacía al secuaz del inefable, el no menos ignominioso ministro de Justicia (nombre paradójico donde los haya)?

El Endurance no se movió más. Nuestro viaje parecía condenado. Perros y trineos apenas serían suficientes para alcanzar la costa en el mejor de los casos, ¿y después qué?... (Pausa de hidratación, modelo Shackleton). Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/mr-peinado_199654_102.html?fbclid=IwY2xjawTBdAdleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBXbGltQUd0cTV2VElLT3dwc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHmnSJQ2DLGjDE1nYJEcpa9ZN21rEGN6Ng6HfC4FXQh71-9aEns4cae-NDo7C_aem_HDH9qBvvw-uabpIvcKoXYg

       (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  12/07/26)  

Personajes de nuestra histeria, 2: Gaudí

 


A don Antoni, llamado Antonio en tiempos de menor respeto por otros idiomas peninsulares, se le asocian de inmediato y popularmente tres peculiaridades: los edificios insólitos, la beatería y el sistema tranviario barcelonés. Ahora, también, el hastío.

De Osaka a Pontevedra el público venera al genial creador catalán (así, las tres palabras seguidas). Esa adoración lo ha convertido en marca de éxito, marchamo irrefutable, etiqueta de postín, vitola pata negra y, al fin, fértil sumidero de expectativas y excrecencias culturales. Su nombre no cabe pronunciarse en vano, hueco o tragaluz, constando para sus admiradores como genio creador y para sus correligionarios como siervo de Dios y venerable individuo, lo que debe ser molón, ojo, cuidao.

Por su parte, León hace gastado alarde de dos obras tempranas del maestro que, con la cántabra de Comillas, suponen ejemplares únicos fuera de els Països, urogallos de la edificación. Sin embargo, en ambos casos leoneses don Antoni acabó escaldado y hasta los paraboloides, más en la inacabada obra de Astorga, donde fue morir el obispo paisano suyo (con quien el autor de estas líneas no tiene nada, ojo, cuidao) y mandar a tomar mediterráneos aires a tan ilustre artista. Para celebrar esas acreditadas desavenencias y malos tratos hoy existen sendas figurillas urbanas de bronce en ambas localidades, una sentada (León) y otra de pie (Astorga), que se unen a las de Comillas (sentado) y Barcelona (de pie). Siempre fuimos más propensos a las honras fúnebres broncíneas que al trato en vivo. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/personajes-nuestra-histeria-2-gaudi_199299_102.html?fbclid=IwY2xjawTBc59leHRuA2FlbQIxMABicmlkETBXbGltQUd0cTV2VElLT3dwc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHm78z7-IrmKuMhyT2LXY7ygHxzj_Y4moATBaoDn9EPiuocZcCX_7ov8bgw-W_aem_hX9oTk7cc6QG8_OeQcHlcA

       (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  05/07/26)  

jueves, 2 de julio de 2026

Personajes de nuestra histeria, 1: Urraca

 


Soportada la primera -¿primera?- ola de calor estival, con récords por doquier que asustarían al más insensato, pero no desalientan a los negacionistas que nos gobiernan y gobernarán aún más si no sucede un milagro, podemos dar por empezado el verano. Y, con él, por supuesto, las series veraniegas. Y, con ellas, por descontado, la chufla y el folclore. Hala.

Este año se dedica este folletín a los personajes de nuestra histeria. Que no historia, que también según casos, pero no se los convoca aquí por eso, sino por lo primero, porque hemos convertido ciertos nombrados nombres en ataques de neurosis colectiva a base de inflarlos y manosearlos. Enseguida quien leyere sabrá a qué me refiero, no alterarse.

Primera en desfilar por este paseo de la fama esporádica será -cómo no- la reina Urraca. Recién quemada en la hoguera sanjuanista, cual objeto deslucido y vetusto destinado a consumirse por exceso de aprovechamiento, la reina Urraca ha de seguir dando guerra seis meses más para después, como tantos, ser amontonada en astillero de herrumbrosas lanzas. La profética y lenitiva hoguera se ha adelantado porque vivimos tiempos de mucha presión por la novedad.

Urraca era mujer. Esa fue su principal aportación al siempre caprichoso ámbito de las efemérides y su principal vocación de futuro. No es poca cosa; personajes hay con menor legado y ahí siguen, dando la turra. Esa peculiaridad tan poco peculiar caracteriza un momento y entorno no solo muy machista sino directamente segregacionista que tenía a la mitad de la población por seres inferiores (sin alma, se llegó a discutir), tesis aún defendida por instituciones de corte medieval como la iglesia católica, cofradías, etc. Las tradiciones son las tradiciones. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/personajes-nuestra-histeria_198957_102.html

      (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  28/06/26)