lunes, 26 de octubre de 2026

Desideologización

 


Tan por lo común a remolque, esta comunidad autónoma se pone a la cabeza de según qué novedades. Fuimos pioneros en meter a la extrema derecha en un gobierno -¿”frankenstein”?- y ahora lo somos en recuperar una de las tradiciones más genuinas de nuestra historia negra: la censura. Ha llegado, como muchas novedades, de la cultura, de la Consejería de un ramo que, habitualmente, revela intenciones más temprana y claramente que otras. Dizque se dejará de apoyar con dinero público aquellos proyectos cinematográficos que no observen neutralidad ideológica. Se penalizará el apoyo partidista o ideologizado. Todo ello adobado con críticas al único festival de cine regional que conoce el mundo, la Seminci, por “adoctrinamiento”.

No cabe extenderse mucho sobre por qué depurar de ideología cualquier actividad supone el predominio de una ideología concreta y dañina. Como decían en las (ideologizadas) películas de gánsteres, “si tengo que explicarlo no lo vas a entender”. Es una prueba del algodón; como cuando alguien afirma ser apolítico (es de derechas o ultra) o que “no es racista, pero”. No existe la neutralidad ideológica, como no existe decisión que no implique posición política. Negar esa evidencia solo puede llegar desde una práctica concreta: la manipulación y el control ideológico. Algo que en este país se practicó con notable éxito durante casi medio siglo. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/desideologizacion_205234_102.html?fbclid=IwY2xjawVL3k5leHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRME1OZVlOYVo5NTJVeVZKQUZzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEePQov116SHHpZsC2Q-V0BPHc-pYmQOlOMyc1Yd1bz0nYGrePLCYy7NVsuxvU_aem__v7qZRPJarwTAypCKp286g

                  (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  25/10/26)

lunes, 19 de octubre de 2026

Cof, cof, cof

 


Tiene mala reputación la tos. No es estética y apenas tiene épica, lírica o narrativa. Sin embargo, como la de quienes nos defienden de nosotros mismos, su tarea resulta honrosa y oportuna: expulsa lo que no debe estar dentro, desaloja lo invasivo, rechaza lo perjudicial. La tos salva vidas, aunque amargue la vida de vez en cuando: y así me consuelo. Cof, cof. Uno querría método más discreto y menos irritante, uno que no pusiera en solfa cada minuto a causa de su repetición y predominio; que no nos pudiera en entredicho ante los demás con esa rudeza. Pero evolución y civilización no se tienen en cuenta. Cof. Una mera tos revela que no estamos bien y, si acaso, que cabe alejarse: a menudo su sonido segrega y nos segrega. Cof, cof.

Existen la tos seca y la tos húmeda, es notorio. Como las regiones climáticas peninsulares o las áreas de muchos laboratorios y lugares donde se cuece algo. El yin y el yan de la tos, su blanco y negro. Se prefiere la segunda, por razones obvias, y se la llama “productiva”, siendo así que la tos seca se queda en mero capricho corporal (uno más), casi siempre doloroso o molesto o ambas cosas. Cof. Ante la tos seca nos convertimos en juguetes del destino, peleles dominados por un mal cuyo sentido ignoramos. Dominados por un nervio engañosamente vago, por un reflejo donde no nos reconocemos. Cof, cof. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/cof-cof-cof_204806_102.html?fbclid=IwY2xjawVCoudleHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMENCdW1WMk5KQW1xR29IeGFzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEePsXZ2hGm--O9SCeTpZI5B3EpP4T5MlzTa0uOhNafSoJTJEJHZZCjIKLk4ck_aem_FrkAn5VMN2PDr9gQOyR7ug

                 (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  18/10/26)

lunes, 12 de octubre de 2026

Arranque de campaña

 


Comienza la campaña y hay un cadáver sobre la mesa. La difunta es una anciana con discapacidad expulsada de su casa hasta un hospital por un fondo buitre. Una anciana a la que muchos han despreciado o puesto en tela de juicio por el mero hecho de vivir en un piso desde hace siete décadas, casi toda su vida, en una céntrica zona de Madrid, con una renta que llaman ganga quienes han asumido la locura del coste de ese derecho básico. Se han mofado de ella y sus crueles circunstancias, muchas veces con una bajeza inédita. No pedirán perdón.

El gobierno no ha hecho lo suficiente. El escudo social levantado durante la pandemia y prorrogado en más de una decena de ocasiones ha evitado unos 60.000 desahucios, pero ha habido más de 250.000 durante estos últimos ocho años. Su debilidad parlamentaria no le justifica, pero al menos lo ha intentado y ha vuelto a intentarlo con ocasión de este caso. Otros han votado en contra de esos intentos y han torpedeado su eficacia desde las competencias autonómicas en esta materia, a menudo disimuladas. ¿Puede que se utilice este asunto políticamente? ¿Qué asunto no se usa así? ¿Cuál podría serlo más?

Mientras los únicos okupas reales y temibles son los fondos de inversión, la oposición nos entretiene con asuntos que a nadie afectan ni preocupan, como el voto por correo o la dictadura de Sánchez, el comunismo y otros guiñoles de papel maché. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/arranque-campana_204409_102.html?fbclid=IwY2xjawU6rQVleHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMDZCS1FKSFVQNFd4T0w1dDBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeK0x7JngQ0VbiyBFS0QeTqtEH9C1f3P_UceNTy4CoW0khDdZG7TmaiaYCK1I_aem_lbZot0GKh_F_dgLlHHqWeA

                (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  11/10/26)