lunes, 19 de octubre de 2026

Cof, cof, cof

 


Tiene mala reputación la tos. No es estética y apenas tiene épica, lírica o narrativa. Sin embargo, como la de quienes nos defienden de nosotros mismos, su tarea resulta honrosa y oportuna: expulsa lo que no debe estar dentro, desaloja lo invasivo, rechaza lo perjudicial. La tos salva vidas, aunque amargue la vida de vez en cuando: y así me consuelo. Cof, cof. Uno querría método más discreto y menos irritante, uno que no pusiera en solfa cada minuto a causa de su repetición y predominio; que no nos pudiera en entredicho ante los demás con esa rudeza. Pero evolución y civilización no se tienen en cuenta. Cof. Una mera tos revela que no estamos bien y, si acaso, que cabe alejarse: a menudo su sonido segrega y nos segrega. Cof, cof.

Existen la tos seca y la tos húmeda, es notorio. Como las regiones climáticas peninsulares o las áreas de muchos laboratorios y lugares donde se cuece algo. El yin y el yan de la tos, su blanco y negro. Se prefiere la segunda, por razones obvias, y se la llama “productiva”, siendo así que la tos seca se queda en mero capricho corporal (uno más), casi siempre doloroso o molesto o ambas cosas. Cof. Ante la tos seca nos convertimos en juguetes del destino, peleles dominados por un mal cuyo sentido ignoramos. Dominados por un nervio engañosamente vago, por un reflejo donde no nos reconocemos. Cof, cof. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/cof-cof-cof_204806_102.html?fbclid=IwY2xjawVCoudleHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMENCdW1WMk5KQW1xR29IeGFzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEePsXZ2hGm--O9SCeTpZI5B3EpP4T5MlzTa0uOhNafSoJTJEJHZZCjIKLk4ck_aem_FrkAn5VMN2PDr9gQOyR7ug

                 (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  18/10/26)

lunes, 12 de octubre de 2026

Arranque de campaña

 


Comienza la campaña y hay un cadáver sobre la mesa. La difunta es una anciana con discapacidad expulsada de su casa hasta un hospital por un fondo buitre. Una anciana a la que muchos han despreciado o puesto en tela de juicio por el mero hecho de vivir en un piso desde hace siete décadas, casi toda su vida, en una céntrica zona de Madrid, con una renta que llaman ganga quienes han asumido la locura del coste de ese derecho básico. Se han mofado de ella y sus crueles circunstancias, muchas veces con una bajeza inédita. No pedirán perdón.

El gobierno no ha hecho lo suficiente. El escudo social levantado durante la pandemia y prorrogado en más de una decena de ocasiones ha evitado unos 60.000 desahucios, pero ha habido más de 250.000 durante estos últimos ocho años. Su debilidad parlamentaria no le justifica, pero al menos lo ha intentado y ha vuelto a intentarlo con ocasión de este caso. Otros han votado en contra de esos intentos y han torpedeado su eficacia desde las competencias autonómicas en esta materia, a menudo disimuladas. ¿Puede que se utilice este asunto políticamente? ¿Qué asunto no se usa así? ¿Cuál podría serlo más?

Mientras los únicos okupas reales y temibles son los fondos de inversión, la oposición nos entretiene con asuntos que a nadie afectan ni preocupan, como el voto por correo o la dictadura de Sánchez, el comunismo y otros guiñoles de papel maché. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/arranque-campana_204409_102.html?fbclid=IwY2xjawU6rQVleHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMDZCS1FKSFVQNFd4T0w1dDBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeK0x7JngQ0VbiyBFS0QeTqtEH9C1f3P_UceNTy4CoW0khDdZG7TmaiaYCK1I_aem_lbZot0GKh_F_dgLlHHqWeA

                (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  11/10/26)

martes, 6 de octubre de 2026

Sin embargo

 


El desahucio de una anciana discapacitada de su casa de toda la vida ha sido retransmitido en directo para que pudiéramos comprobar hasta dónde llega la maquinaria que nos despoja lenta pero inexorablemente de nuestros derechos elementales. Para llegar a esas escenas dramáticas y a tantas otras ha tenido que intervenir una multitud de funcionarios públicos puestos al servicio de los intereses financieros privados que protagonizan ese expolio de derechos en todo el país: un sistema judicial que no ha tenido a bien amparar la fragilidad de una vida humana, un número elevado de policías que para sí quisieran ciertos delitos, personal de sanidad pública en tareas que les son propias aunque no apetecibles... Mientras tanto, quienes defienden los derechos de esa mujer y de todos en la calle son víctima de escarnio y manipulación públicos.

No hay mejor negocio hoy día que el embargo de nuestros derechos fundamentales. Mientras salud y educación son invadidas por empresas o contaminadas por conductas empresariales, la alimentación y la vivienda son monopolizadas por intermediadores cuyo enriquecimiento especulativo no se limita o sanciona; a veces incluso se recompensa con exenciones. Todos ellos se embolsan pingües beneficios por una sencilla razón: son imprescindibles. Durante décadas la producción de bienes de consumo se ha centrado en convertir en necesario aquello que no lo era: el deseo por obtener una determinada cosa o una determinada marca aún provoca enormes ganancias. Pero cualquiera de esos productos es excusable o, como diría José Luis Cuerda, contingente. Lo necesario es mejor negocio, lo necesario es el negocio. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/sin-embargo_203979_102.html?fbclid=IwY2xjawUxoWtleHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMGh4eE4zMGRjM3lheE5IRXlzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeG6u7SvoB7fPx8hOv6oNl7WxRiEKWBZP04MdvGheSSUa8e62mvwE13_GoRjI_aem_uU_9qCPv-pK-uAYCkkOqcQ

               (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  04/10/26)