lunes, 9 de marzo de 2026

Elecciones 2: cartelería

 


En los dominios galácticos de McLuhan, durante las eras predigitales y de impresión, era costumbre comenzar campañas electorales con pringoso ensuciamiento de paredes a base de rostros más o menos satisfechos y robóticos acompañados de exhortaciones. Mucho antes de la IA ya había rebuznos. Esas tradiciones se perdieron como lágrimas en los clínex. Se mantiene, sin embargo, la profusión de rostros y frasecitas de calado que invaden civilizadamente farolas y demás enhiestos palitroques urbanos. Repasemos. Es más, analicémoslos si no en el diván de don Sigmund, al menos en esta dominguera mecedora.

Los peperos apuestan (siempre apuestan: por el dios de las urnas, qué ludopatía) a un clásico: el político alegre junto a un contundente y sintético mensaje: “aquí certezas”, como si estas provocaran seguridades. El candidato sonríe con un cruce de brazos proclive a malinterpretarse. Junto a su atuendo sin chaqueta se diría que disfruta de la hora del café, de ahí el gesto de complacencia. Una hora del café eterna, de cuarenta años, pensará alguien. La frasecita es ocultada en parte por el figurante: no importa tanto el “aquí”, como las “certezas”, pero no se nos dice cuáles son. ¿Que gobernarán igual que hasta ahora? ¿Que da igual lo que usted vote? ¿Lo malo conocido? Las certezas ya han sido tuneadas: cervezas, cerezas, cenizas, maletas, cortezas… Todo un programa político. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/elecciones-2-carteleria_192416_102.html?fbclid=IwY2xjawQbVABleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBOa0E0QnhwRUt3cFRuenFLc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHgpqCbG40mL5lvge_7a53xe_Qgfg9n4hc9mfDhKB2-Vy1MAY_LaTtsj86t7i_aem_vqcsKLjAWXGNJQg1svjp7g

          (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  08/03/26)

domingo, 1 de marzo de 2026

Elecciones 1: candidiasis

 


La emoción está en el aire, embriaga cuanto hacemos o especulamos y surge de un mismo y ardiente entusiasmo: ¡elecciones en Castilla y León! Dan ganas de dar la razón a Donald: ¿elecciones para qué? Pero no, en la tierra del parlamentarismo medieval (feliz e inadvertido oxímoron) defendemos la democracia con uñas, dientes y demás protuberancias. Por eso vamos a comentarlas, cual si hubiera intensísimos intríngulis, morrocotudos empates técnicos y fascinantes alternativas. No viene candidatura de cándido, como pudiera creerse, sino del tono de la toga -“candida”, blanca- que el pretendiente antiguo (de la Antigüedad) vestía para enfatizar la pureza de sus intenciones. Aquí, por supuesto, no creemos en tales tradiciones.

En el puesto de salida, Alfonso Fernando Fernández Mañueco, salmantino, de familia de alcaldes salmantinos, presidente de club deportivo (fútbol) desaparecido poco después a pesar de / gracias a su gestión, consejero de confianza en épocas de Perlas Negras y Tramas eólicas, raya a un lado y en el traje y sonrisa con dientes de arriba. Logro principal de su última legislatura fue aceptar la petición de Vox de eliminar la Agenda 2030 de la Educación Ambiental. Nota: la Agenda 2030 de la ONU busca un desarrollo sostenible que equilibre la prosperidad económica, la inclusión social y la protección del medio ambiente. Su propuesta es sencilla: hacer lo que su partido no ha hecho en los últimos 38 años. Impecable. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/elecciones-1-candidiasis_192026_102.html?fbclid=IwY2xjawQSGXNleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBUdkVGZFRaNmJtVW8yeVRKc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHg0_WNOnaDcGNU5_5xbFS9qyurFIgbiN0ler_AqeofkAd1weC7SdmAwQHRFL_aem_zs7lcqhcvZnATn9tMk2VsA

         (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  01/03/26)

domingo, 22 de febrero de 2026

Ciertos problemas ciertos

 


Según cierto número de españoles, ciertos partidos políticos y ciertos medios de comunicación, uno de los problemas de este país son las ocupaciones de vivienda. Y tienen razón. Grandes zonas de nuestras ciudades, barrios concretos y manzanas enteras están siendo ocupados desalojando a los vecinos que los habitan para convertirlos en alojamientos turísticos o residencias de temporada. Gentrificación, turismo y fondos de inversión (“buitres”, los llaman) se han aliado para expulsar a inquilinos mediante procedimientos que incluyen la extorsión, el acoso o la imposición de alquileres impagables. Esa ocupación afecta a multitud de ciudadanos honrados que no se ausentan de su casa y se la ocupan de repente, sino que viven en ella y son expulsados con insidiosa y aparente legalidad.

Según cierto número de españoles, ciertos partidos políticos y ciertos medios de comunicación, uno de los problemas de la identidad de este país es la posibilidad de un reemplazo demográfico que amenace costumbres e idiosincrasia. Y tienen razón. Existen extensos territorios de este país donde se está produciendo o ya se ha producido tal sustitución poblacional con el resultado de que apenas se escucha allí ninguno de los idiomas oficiales y no se topa natural del país en kilómetros a la redonda. Este reemplazo lo protagonizan pensionistas del centro y norte de Europa, cuyas residencias conforman urbanizaciones, barriadas y hasta ciudades enteras en Mallorca, Ibiza, Canarias o la costa mediterránea. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/ciertos-problemas-ciertos_191609_102.html?fbclid=IwY2xjawQI35tleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBjMXZjR3RJT0Q2M3ZCeFY4c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHv63t5JsOnQoez_3c6MyQTRAUJrzO6STK3_8AkOi97-RYCFy9YnB7wttIqCO_aem_Ae_hMUxcbjHkuZana_9OXg

                       (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  22/02/26)

domingo, 15 de febrero de 2026

Esperando el fallo

 


A menudo me pregunto de dónde viene toda esta mala hostia. Estamos a la que salta para enmendar la plana a alguien o ponerlo en ridículo (el celebrado “zasca”)  si no es de los nuestros, si no piensa como nosotros, si tenemos alguna cuenta pendiente o sencillamente por el mero capricho de prevalecer.

Algo de tanta inquina debe resultar de que estemos vertiendo todo lo que hacemos/pensamos/vivimos o no hacemos/pensamos/vivimos en entornos públicos que lo exponen al juicio ajeno en las redes digitales (¿sociales?). Nos percatamos en ellas de varias certezas dolorosas: ni somos especiales ni lo que nos pasa es singular ni merece la atención que desearíamos tuviera. Y más aún, que los demás se lo pasan mejor, son más especiales o más afortunados, una falsa sensación provocada por visualizar tanta supuesta felicidad y atribuirla a un mismo individuo colectivo cuando se trata de infinidad de ellos y, sobre todo, se trata de ficciones, de algo expuesto para ser admirado. Postureo, al fin.

Otro indudable motivo de tanta acritud reside en el quebrantamiento de una norma básica de educación o, si se quiere, de cortesía, de politesse: “la alabanza ha de ser pública y la crítica, privada”. La ruptura de ese código de convivencia convierte cualquier error en carne de venganza o menosprecio. Hay quien se agazapa para sacar los colores a quien tenga en el punto de mira; espera el fallo, desea la metedura de pata para escarnecer, para quedar por encima. A menudo lo hace sin miramientos ni medida, sin dar ocasión a rectificación o, aún peor, sin comprobar si tiene razón o si el error es suyo, si en realidad quien cuestiona se equivoca. Da igual. Ser más gracioso, más contundente, hablar más alto o llegar a más público y, sobre todo, no dar la cara, se convierten en un triunfo por aplastamiento sobre la razón o los modales cuya intención es amilanar o enmudecer a los más prudentes, educados o sensatos. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/esperando-fallo_191207_102.html?fbclid=IwY2xjawP_oTJleHRuA2FlbQIxMABicmlkETB3ck1NMGFnbHpZOVI2RTc0c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHs2otXnWiY7rt6gyIDJuFNEU_5V1oF8MnSO9cDNFfXFj3rI-yJQpW7L4-g-L_aem_uAdfhrkV1ynhEO-HzVgzxQ

                       (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  15/02/26)