Mr. Peinado cuenta con formidables poderes. Poderes judiciales, poderes de la Liga de la justicia. Cuenta, incluso, con nombre de superhéroe inverso: recordemos que Supermán iba bien peinado solo cuando era Clark Kent. En uno de esos multiversos que ahora tanto abundan y nadie ha visto, Mr. Peinado actúa a este lado de la ley, justiciero con auto (o autos) dispuesto a combatir el mal desde su toga-cueva, guarnecida de escritos y alegaciones.
Algunas de sus hazañas son tan nombradas como lo serían de haber salvado la Tierra en un universo en que la Tierra necesite ser salvada. ¿Acaso no fue él quien logró irrumpir en la maléfica mansión del siniestro Presidente S. para preguntarle, sí, ante el pasmo de propios y ajenos, si conocía a Begoña y acaso, por una casualidad astral, era su esposa? ¿Acaso alguien se hubiera atrevido a tamaño escarnecimiento y desafío a las fuerzas del mal? ¿No fue su intrepidez la que demandó, en el interior de esa misma morada temible, la instalación de una tarima -¡una tarima!- para afrontar y enfrentar desde la elevación de su supremacía al secuaz del inefable, el no menos ignominioso ministro de Justicia (nombre paradójico donde los haya)?
El Endurance no se movió más. Nuestro viaje parecía condenado. Perros y trineos apenas serían suficientes para alcanzar la costa en el mejor de los casos, ¿y después qué?... (Pausa de hidratación, modelo Shackleton). Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/mr-peinado_199654_102.html?fbclid=IwY2xjawTBdAdleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBXbGltQUd0cTV2VElLT3dwc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHmnSJQ2DLGjDE1nYJEcpa9ZN21rEGN6Ng6HfC4FXQh71-9aEns4cae-NDo7C_aem_HDH9qBvvw-uabpIvcKoXYg
(Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 12/07/26)


