lunes, 20 de julio de 2026

Personajes de nuestra histeria, 4: Ulises

 


Hoy se juega la final del mundial de fútbol: hablemos de héroes.

¿Quién iba a sospechar que un libro de hace dos mil setecientos años, la Odisea, sería un best seller en el verano de 2026? Al hilo de una película con director, actores y presupuesto imponentes, pero… ¿A quién podría no gustar esta historia? El antiguo rey de una isla del Mediterráneo, destacado por su inteligencia más que por la fuerza de su brazo, regresa a casa tras una década de guerra y en su navegación ha de enfrentarse con cuantas pruebas estimulan la imaginación humana, desde monstruos a sortilegios, pasando por las emboscadas del amor y una visita a los muertos; mientras, su hijo sale en su busca y su esposa resiste el acoso de los pretendientes al trono. No hay historia mejor.

Odiseo, en latín Ulises, es un trapacero. Nos gusta como lo hacen Bogart, Han Solo o Danny Ocean; porque molan los malotes, los sinvergüenzas, los pícaros con suerte que acaban junto a la chica de nuestros sueños. Como ellos, Ulises es un favorito de los dioses, de Atenea, aunque también sea odiado por alguno de ellos (Poseidón).

Pero hay más. Hay muchos perfiles en Odiseo. El del soldado que regresa de una guerra larga, desencantado y sabio. El del ser humano que solo anhela volver al único sitio que llamó hogar. El del viajero enfrentado a mil peligros. El del comandante que, tras conocer el éxito en campaña, fracasa. Porque Ulises fracasa: ninguno de sus compañeros sobrevive, solo él alcanza su isla: el mal capitán que no vela por el cumplimiento de sus órdenes obtiene un triunfo incompleto. Como lo son todos. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/personajes-nuestra-histeria-4-ulises_200005_102.html?fbclid=IwY2xjawTKskJleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBwZUpyRTBVVVdrZmRsTTlkc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHlqc_HZ07jMF-YG7FcAMa_V_MERMwqGictWZtc2A0Tzagv7TjexLR_BnBXMm_aem_0Er-rGqVAc2JXF5jYaeLJA

        (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  19/07/26)  

lunes, 13 de julio de 2026

Personajes de nuestra histeria, 3: Mr. Peinado

 


Mr. Peinado cuenta con formidables poderes. Poderes judiciales, poderes de la Liga de la justicia. Cuenta, incluso, con nombre de superhéroe inverso: recordemos que Supermán iba bien peinado solo cuando era Clark Kent. En uno de esos multiversos que ahora tanto abundan y nadie ha visto, Mr. Peinado actúa a este lado de la ley, justiciero con auto (o autos) dispuesto a combatir el mal desde su toga-cueva, guarnecida de escritos y alegaciones.

Algunas de sus hazañas son tan nombradas como lo serían de haber salvado la Tierra en un universo en que la Tierra necesite ser salvada. ¿Acaso no fue él quien logró irrumpir en la maléfica mansión del siniestro Presidente S. para preguntarle, sí, ante el pasmo de propios y ajenos, si conocía a Begoña y acaso, por una casualidad astral, era su esposa? ¿Acaso alguien se hubiera atrevido a tamaño escarnecimiento y desafío a las fuerzas del mal? ¿No fue su intrepidez la que demandó, en el interior de esa misma morada temible, la instalación de una tarima -¡una tarima!- para afrontar y enfrentar desde la elevación de su supremacía al secuaz del inefable, el no menos ignominioso ministro de Justicia (nombre paradójico donde los haya)?

El Endurance no se movió más. Nuestro viaje parecía condenado. Perros y trineos apenas serían suficientes para alcanzar la costa en el mejor de los casos, ¿y después qué?... (Pausa de hidratación, modelo Shackleton). Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/mr-peinado_199654_102.html?fbclid=IwY2xjawTBdAdleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBXbGltQUd0cTV2VElLT3dwc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHmnSJQ2DLGjDE1nYJEcpa9ZN21rEGN6Ng6HfC4FXQh71-9aEns4cae-NDo7C_aem_HDH9qBvvw-uabpIvcKoXYg

       (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  12/07/26)  

Personajes de nuestra histeria, 2: Gaudí

 


A don Antoni, llamado Antonio en tiempos de menor respeto por otros idiomas peninsulares, se le asocian de inmediato y popularmente tres peculiaridades: los edificios insólitos, la beatería y el sistema tranviario barcelonés. Ahora, también, el hastío.

De Osaka a Pontevedra el público venera al genial creador catalán (así, las tres palabras seguidas). Esa adoración lo ha convertido en marca de éxito, marchamo irrefutable, etiqueta de postín, vitola pata negra y, al fin, fértil sumidero de expectativas y excrecencias culturales. Su nombre no cabe pronunciarse en vano, hueco o tragaluz, constando para sus admiradores como genio creador y para sus correligionarios como siervo de Dios y venerable individuo, lo que debe ser molón, ojo, cuidao.

Por su parte, León hace gastado alarde de dos obras tempranas del maestro que, con la cántabra de Comillas, suponen ejemplares únicos fuera de els Països, urogallos de la edificación. Sin embargo, en ambos casos leoneses don Antoni acabó escaldado y hasta los paraboloides, más en la inacabada obra de Astorga, donde fue morir el obispo paisano suyo (con quien el autor de estas líneas no tiene nada, ojo, cuidao) y mandar a tomar mediterráneos aires a tan ilustre artista. Para celebrar esas acreditadas desavenencias y malos tratos hoy existen sendas figurillas urbanas de bronce en ambas localidades, una sentada (León) y otra de pie (Astorga), que se unen a las de Comillas (sentado) y Barcelona (de pie). Siempre fuimos más propensos a las honras fúnebres broncíneas que al trato en vivo. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/personajes-nuestra-histeria-2-gaudi_199299_102.html?fbclid=IwY2xjawTBc59leHRuA2FlbQIxMABicmlkETBXbGltQUd0cTV2VElLT3dwc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHm78z7-IrmKuMhyT2LXY7ygHxzj_Y4moATBaoDn9EPiuocZcCX_7ov8bgw-W_aem_hX9oTk7cc6QG8_OeQcHlcA

       (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  05/07/26)