domingo, 3 de mayo de 2026

Pureza de sangre

 


Resulta muy provechoso contar con personas de segunda clase. En la antigua Roma (esclavos), en la Edad Media (siervos) o en el antiguo régimen (vasallos), este grupo soportaba los privilegios ajenos y se ocupaba de las tareas más desagradables y duras. Un chollo. Se les robaban muchas cosas, sobre todo la posibilidad de ser personas como los demás y, en términos económicos, eran despojados del rendimiento de su trabajo y de sus posesiones. En época moderna se ha reverdecido esa segregación con distintas fórmulas que señalaban a determinados grupos definidos por su etnia o procedencia y aunque el concepto no fuera nuevo, adquiría nuevas galas verbales: pureza de sangre, pureza racial (leyes de Núremberg, apartheid)… Una larga lista de atrocidades se ha amparado en este tipo de discriminaciones por razón de procedencia, sexo, etnia o religión.

A menudo, también, esa idea ha estado detrás del colapso -social, cultural, económico…- de distintas sociedades, una de ellas, precisamente, la que tanto orgullo vano y tontorrón provoca en los promotores de la nueva versión: la “España imperial” fracasó cuando se empeñó en expulsar a españoles de otra fe o persiguió a los que prefirieron quedarse para apropiarse de lo suyo. Como el holocausto judío fue asimismo un inmenso robo o el genocidio palestino lo es, pureza de sangre o prioridades sociales son, en fondo y forma, un atraco a mano armada. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/pureza-sangre_195612_102.html?fbclid=IwY2xjawRlFt5leHRuA2FlbQIxMABicmlkETBGV1Q5d2t5Y295Tm5IcGdKc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHjqzlTUU-LxyLpfR5Cj115PdPhYM_sk5ZW8Swohbr90y7Rcf_d5qJYaRmVEX_aem_2AEqVGDZPAHlInzXEivtnQ

                 (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  03/05/26) 

domingo, 26 de abril de 2026

La piel de Venus

 


Un día de abril de hace un par de siglos, un paisano de Milo, peñasco volcánico de las Cícladas, encontró fragmentos enormes de una gran figura femenina: la estatua de Venus que lleva el nombre de su isla. Renacida a una nueva era de forma repentina, la admiración causada por su blanquísima desnudez provocó de inmediato la codicia del campesino y una disputa entre dos potencias colonizadoras, Francia y Turquía, apenas meses antes de que Grecia se rebelara como nación independiente frente a la segunda en una guerra cuya inicial batalla marítima se libró precisamente en esas costas.

Pero la diosa tallada y pulida en dos enormes bloques de mármol níveo ya no estaba allí. Tras dormir en un establo y en una bodega de barco, tal vez después de sufrir amputaciones y golpes, la estatua se ofreció a ojos de Luis XVIII y acabó por instalarse en el Louvre, donde aún hoy se muestra rodeada de jaspeado granate y el pasmo o la indiferencia de multitudes. 

 Existen otras muchas esculturas de Afrodita en diversas actitudes, muchas de ellas íntegras, como recién acabadas; algunas de ellas incluso compartieron espacio con esta en tiempos recientes, casi haciéndola de menos. Por eso la pregunta sigue siendo ¿qué la hace tan famosa? ¿Por qué esta y no, por ejemplo, la Venus Medici, la de Capua, etc.? ¿Es acaso porque no tiene brazos y la imaginación puede proporcionárselos?  Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/piel-venus_195251_102.html?fbclid=IwY2xjawRb4UpleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBtTG9oWHc1djVyVjhjVlhqc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHnQQQLo92NBsT8zXJ7pAmSi-wvOJ6SU4N_epPc9xcJqjoWvb7WpqlmIC0NUB_aem_XO3e4VdgN1M9XKVyJc3jwA

                (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  26/04/26) 

domingo, 19 de abril de 2026

Artemisa, diosa lunar

 


Ensombrecida por la estúpida guerra desatada por el binomio criminal Trump-Netanyahu en Oriente próximo, la noticia de esta temporada debería haber sido únicamente el regreso de misiones tripuladas al espacio, a la Luna. Sin embargo, a pesar del esfuerzo de la NASA los tiempos han cambiado desde que la carrera espacial deslumbraba como aventura absoluta y se acompañaba de discursos altisonantes sobre los avances de la humanidad, que, aun disimulando la guerra fría, no eran tan sospechosos como ahora.

Hace décadas que Carl Sagan describió la Tierra como ese punto azul pálido que apenas se distingue en la monstruosa desolación espacial, un espacio frío, silencioso y letal. Los humanos necesitamos llevar un poco de la Tierra para sobrevivir fuera de ella, una pizca de su calor y su aire respirable en forma de naves selladas y acondicionadas o farragosos trajes que envuelven a los astronautas en una burbuja de vida separada de la vida.

En estos tiempos de saturación de imágenes, con miles de ellas amontonadas sin orden en el bolsillo, las de la Tierra “flotando” náufraga en su inmenso desamparo son las más poderosas de cuantas se hayan obtenido jamás. No solo porque revelan la voluntad de la especie humana de ir más allá de sus límites, todavía apenas una salpicadura insignificante en el colosal océano cósmico, sino sobre todo porque manifiestan una verdad más allá de cualquier consideración, una verdad que anula la mayoría de los argumentos que proliferan estos años: somos un mismo y frágil grupo habitando un mismo y frágil lugar. Diferencias “insalvables”, fronteras, injusticias, despilfarro, agresiones al medio ambiente... dañan nuestro hogar común quizás para siempre y clausuran un futuro para todos. No el del planeta, el nuestro. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/opinion/artemisa-diosa-lunar_194871_102.html?fbclid=IwY2xjawRSq9lleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBwYURseHpCbjFWZ3ZHRVg0c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHvCLSvdH7xwn_rvAgDF3AP6OTWmDOBFu3JMVIRfvrIGelb2B3QopwdUxmjWv_aem_DskjlvQCvBiKRj2_dZ3UHQ

               (Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el  19/04/26)