Apasiona lo insólito. A lo ajeno, a aquello que no nos
dedicamos, suponemos atributos extraordinarios, comportamientos únicos,
actitudes heroicas. Por el simple hecho de ser distinto o desconocido no puede
ser tedioso o cotidiano. Debe tener mítica y mística. La epopeya del trabajo en
la mina, en el hospital o en el frente de guerra está escrita por quienes, en
el mejor de los casos, han visitado de forma fugaz un tajo, unas urgencias o
una guerra. Ningún minero, sanitario o soldado canta las glorias de sus propios
trabajos sino que, a la mínima ocasión, los aborrecen o banalizan y se limitan
a reclamar más medios y una mínima seguridad. El mito se relata desde fuera,
como se contempla una tormenta desde la ventana para convertirla en literatura. Seguir leyendo: https://www.lanuevacronica.com/el-museo-vacio
(Publicado en La Nueva Crónica de León, en una sección titulada "Las razones del polizón", el 17/05/2020)
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